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Fiesta de la Trasiega: el irresistible vino de pitarra

  • Villanueva del Rey (Córdoba) celebra el 7 y 8 de noviembre su XII edición con trasiega en vivo, concurso y sevillanas

Noviembre huele distinto en Villanueva del Rey. Huele a mosto que reposa, a tierra húmeda de sierra y a bodega abierta de par en par. El 7 y el 8 de este mes, el municipio cordobés celebra la XII Fiesta de la Trasiega, una cita que pone el vino de pitarra en el centro de la mesa y que vuelve a contar con el respaldo de la Delegación de Cultura de la Diputación de Córdoba.

No es una feria cualquiera. Es memoria que se sirve en copa.

La presentación reunió a Gabriel Duque, delegado de Cultura de la institución provincial, y a Francisco Javier Murillo, alcalde de la localidad. Ambos comparten un empeño: rescatar el viejo oficio de trasegar el vino y devolverle el brillo que tuvo durante generaciones. La provincia lleva tiempo demostrando que su despensa tiene mucho que contar, como cuando la despensa cordobesa conquistó Auténtica 2026, y en el Guadiato esa riqueza sabe a vino de la tierra.

Un ritual con ocho siglos de historia

Para entender esta fiesta hay que mirar muy atrás. Desde el siglo XII y hasta mediados del XX, la trasiega fue mucho más que una tarea de bodega. Sostenía la vida social del pueblo. Marcaba el calendario de las familias. Daba de comer.

Duque lo resumió con una idea sencilla: aquel trabajo fue a la vez un modo de vida y una de las grandes fuentes de riqueza del lugar. Quien quiera alargar el otoño a golpe de copa tiene donde elegir; basta con asomarse a el enoturismo más irresistible de Córdoba para comprobar que noviembre se ha vuelto un mes de brindis.

Lo que se celebra en Villanueva del Rey, en el fondo, es un gesto paciente: separar el vino nuevo, cuidarlo, dejar que encuentre su carácter. Un gesto que aquí se aprendía en casa, de padres a hijos.

El vino de pitarra, alma del Guadiato

El responsable provincial de Cultura definió la cita como un evento único y singular. Y no lo dijo a la ligera. La fiesta enseña al visitante cómo se elabora el vino de pitarra, impulsa la gastronomía local y genera movimiento en las empresas del Guadiato, que durante esos días ven llenarse calles, barras y mesas.

A su juicio, se trata de un recurso turístico de primer nivel. Uno que dinamiza la comarca con un producto ligado a la historia de esta tierra, sin artificios ni decorados. El vino de pitarra no se inventó para la ocasión: siempre estuvo ahí, esperando a que alguien volviera a contarlo.

"Mucho más que una celebración"

Si Duque habló de patrimonio, Murillo habló de pertenencia. Para el alcalde, la Fiesta de la Trasiega es la manera que tiene el pueblo de mantener vivas sus tradiciones, de no olvidar sus orígenes y de abrir a quien llega una parte muy íntima de su historia y su identidad.

También la entiende como una conversación. Un espacio para recordar lo que fueron y, de paso, defender lo que quieren ser. Detrás de cada edición, insistió, hay trabajo a raudales, ilusión y, por encima de todo, cariño.

Desde el Ayuntamiento preparan la fiesta con tres públicos en la cabeza. Los vecinos y vecinas, primero. Luego, quienes regresan al pueblo cada año para no perderse estos días. Y todos los que se acercan por primera vez, con curiosidad.

El regidor quiso dejar claro dónde está el verdadero valor. No tanto en el cartel como en lo que simboliza: un pueblo unido que aprecia sus raíces y que se ha propuesto entregarlas, intactas, a las nuevas generaciones.

Programa de la XII Fiesta de la Trasiega

La concejala de Cultura, Bárbara Rico, desgranó un programa para todas las edades, con el vino como hilo conductor y la música como compañera.

Sábado 7 de noviembre: pasacalles, trasiega y concurso

La jornada arrancará con un pasacalles de los vendimiadores locales, el mejor aperitivo para tomar el pulso festivo del pueblo. Llegará después el momento más esperado: la demostración en vivo de la trasiega, ese trasvase pausado en el que el vino deja ver su color y suelta sus primeros aromas.

Tocará afinar el paladar con el concurso de vino de pitarra local, donde cada productor defiende lo suyo con orgullo. Los más pequeños tendrán actividades a su medida y la música en directo pondrá banda sonora a la tarde.

Domingo 8 de noviembre: sevillanas con acento comarcal

El domingo cambia el compás. Llega el II Concurso Comarcal de Sevillanas, con volantes, palmas y taconeo, mientras siguen los juegos infantiles y las actuaciones musicales.

Una escapada con sabor a raíz

Hay planes de fin de semana y hay planes que se quedan en la memoria. Villanueva del Rey ofrece lo segundo: un pueblo que abre sus puertas y un vino con siglos a la espalda.

El calendario aprieta. Busca la copa, acércate al pasacalles y deja que sea el propio pueblo quien te cuente su historia. Merece la pena escucharla.