Cuatro obras, cuatro voces y una misma provincia que vuelve a apostar por la palabra escrita. La Diputación provincial ha dado a conocer este 7 de noviembre los fallos de los premios literarios de Córdoba, convocados por su Delegación de Cultura en las modalidades de poesía, novela rural, dramaturgia y álbum ilustrado infantil o juvenil. Más de novecientos originales llegaron a concurso. Solo cuatro han alcanzado la meta.
Los nombres ya tienen dueño: Maite Gurrutxaga Otamendi, Milagros Moisés González de Alba, Pedro Antonio Martínez Robles y Alejandro Aparicio Bolívar. Cada uno recibirá 12.000 euros, verá su obra publicada y se llevará a casa un trofeo diseñado por el artista plástico Javier Flores Castillero. No es poca cosa en una tierra que respira versos desde hace siglos, como recuerda la tradición poética cordobesa que aún hoy sigue dando que hablar.
Un álbum ilustrado que invita al lector a jugar
El XV Premio de Álbum Ilustrado Infantil o Juvenil fue el primero en conocerse. Y llegó sin discusión: por unanimidad, el jurado eligió Tira y afloja, de Maite Gurrutxaga Otamendi, entre los 90 trabajos presentados.
¿Qué convenció a los miembros del tribunal? La calidad y la limpieza de las ilustraciones, sí. Pero también un texto original y un planteamiento que reclama la complicidad de quien lee, hasta convertirlo en parte activa del desarrollo de la historia. Un libro que no se limita a contarse: se deja construir.
La autora no es una recién llegada. Su trabajo como ilustradora ya fue distinguido con el Premio Etxepare de Álbum Ilustrado 2009 por Alex, nire laguna, con el Premio Euskadi de Literatura en Ilustración de Obra Literaria por el cómic Habiak / Nidos y con el Premio Lazarillo de Álbum Ilustrado por el proyecto Martín.
El jurado lo formaron María Teresa Fernández, Almudena Castillejo, Inmaculada Serrano, Paco Sordo y Miguel Cerro, bajo la presidencia del delegado de Cultura, Gabriel Duque. Una cita más que confirma el talento cultural de la provincia y su capacidad para atraer creadores de todo el país.
Poesía, novela rural y teatro: los grandes nombres del palmarés
Premio de Poesía Vicente Núñez: un poemario escrito en silencio
La competencia fue feroz. Nada menos que 431 poemarios aspiraban al XXVI Premio de Poesía Vicente Núñez, y el galardón recayó, también por unanimidad, en Nadie hereda una casa en llamas, de Milagros Moisés González de Alba.
El título ya sacude. El contenido, según el jurado, todavía más.
Luis García Montero, Juan Cobos Wilkins, Ángela Segovia, Eloy Sánchez Rosillo y María Sotomayor coincidieron en subrayar una intensidad poética capaz de conmover, sostenida por un lirismo duro pero cargado de emoción y por una textura exquisita en su composición. Lo definieron como un libro «íntimo, propio de quien escribió durante años en silencio». Difícil encontrar mejor carta de presentación.
En su trayectoria figuran, entre otros reconocimientos, el Premio de Cuentos Ciudad de Coria, el Premio Cálamo de Poesía Erótica y el Premio Xperiencie CaixaBank.
Novela rural con aroma a realismo mágico
El XXVII Premio de Novela Rural Diputación de Córdoba se resolvió por mayoría a favor de La rosa oscura, de Pedro Antonio Martínez Robles. Aquí la deliberación fue algo más reñida, y se entiende: competían 154 obras.
Lo que inclinó la balanza fue su carácter profundamente rural, con ecos que remiten al realismo mágico de Juan Rulfo o de García Márquez. Palabras mayores. El jurado, integrado por Alejandro López Andrada, Benjamín Prado, Marta del Riego, Laura Ferrero y Felipe Benítez Reyes, quiso destacar precisamente esa raíz telúrica que atraviesa la novela.
Nacido en Calasparra (Murcia), el autor suma numerosos premios a lo largo de su carrera, tanto en poesía como en narrativa.
Dramaturgia Antonio Gala: la huella de Lorca en escena
Cierra el palmarés La rambla, de Alejandro Aparicio Bolívar, ganadora del V Premio de Dramaturgia Antonio Gala. Se impuso entre 247 textos teatrales, una cifra que habla por sí sola del interés que despierta un certamen todavía joven.
Gracia Morales, María Jesús Bajo, Ricardo Iniesta, Borja de Diego y Ruth Rubio pusieron el acento en su impronta poética, de clara influencia lorquiana.
El perfil del ganador es poliédrico. Gestor cultural, músico y compositor, participa en proyectos escénicos y audiovisuales y acumula una dilatada experiencia sobre las tablas y frente a la cámara. Ha trabajado en interpretación, dirección, producción y escritura. Casi todos los oficios del escenario, en una sola persona.
Gala de la Cultura en el Palacio de la Merced
La celebración tiene fecha y hora. Los cuatro galardonados recogerán sus premios el 26 de noviembre, a las 20:30, en el Salón de Actos del Palacio de la Merced, dentro de la Gala de la Cultura.
Será una noche para poner cara a los libros. Para escuchar, quizá, algún verso de esa casa en llamas que nadie hereda, o imaginar cómo sonará La rambla cuando por fin suba a un escenario.
Porque detrás de cada cifra (431 poemarios, 247 obras de teatro, 154 novelas, 90 álbumes) hay alguien que escribió de madrugada, que dudó, que corrigió y que un día decidió enviar su manuscrito. Esta edición de los premios literarios de Córdoba premia a cuatro. Pero, en el fondo, celebra a todos los que siguen creyendo que una historia bien contada todavía puede cambiar algo.






