Archiveros en Córdoba
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Archiveros en Córdoba: cita histórica para salvar la memoria

  • El Palacio de la Merced reúne a los guardianes del patrimonio documental de diputaciones, cabildos y consejos insulares

Este martes hay archiveros en Córdoba llegados de toda España. El Palacio de la Merced, sede de la Diputación provincial, ha acogido hoy, 27 de octubre, el XXIII Encuentro de archiveros y archiveras de diputaciones provinciales, cabildos y consejos insulares y comunidades uniprovinciales. Técnicos, especialistas y auxiliares del sector comparten mesa en una jornada que abre una semana dedicada a los documentos y a quienes los custodian.

No es una reunión cualquiera, sino un foro anual, de alcance nacional, donde los profesionales que custodian la historia administrativa de provincias e islas se sientan juntos para algo tan fácil de enunciar como difícil de ejecutar: ponerse de acuerdo. Coordinar estrategias comunes. Pensar el futuro de la gestión documental pública, ese territorio silencioso donde se decide qué recordaremos dentro de cien años y cómo podremos consultarlo.

Quien quiera comprobar cómo los papeles de un archivo pueden transformarse en relato vivo encontrará un buen ejemplo en el homenaje de Córdoba al arquitecto Rafael de La-Hoz, una muestra de hasta qué punto el patrimonio documental sale de las estanterías cuando se le da la oportunidad.

Un foro nacional con acento cordobés

La organización ha corrido a cargo del Departamento de Memoria Democrática, Archivo y Biblioteca de la propia institución provincial. Anfitriones, por tanto, que conocen bien el terreno que pisan sus invitados.

La jornada echó a andar a primera hora de la mañana con un acto inaugural sencillo y, a la vez, cargado de intención.

Una inauguración con mensaje

Tomó la palabra Marta Siles, delegada de Presidencia, Gobierno Interior y Vivienda, la misma que ha seguido de cerca la recuperación de enseres del patrimonio cofrade cordobés. Quiso dejar clara desde el primer minuto la postura de la Diputación. Para la institución, los archivos no son un almacén de expedientes olvidados, sino una herramienta de primer orden para proteger el legado documental de los pueblos de la provincia. Siles habló de una auténtica "apuesta" por esa labor, y la palabra no sonó a fórmula de protocolo.

Lo que vino después fue la letra pequeña de ese compromiso. Y tiene más miga de lo que parece.

Archivos municipales: inventariar hoy para recordar mañana

Desde que arrancó el actual mandato, contó la diputada, la Diputación trabaja codo con codo con los archivos de los ayuntamientos. Y lo hace de forma intensa, sin medias tintas. El apoyo se concreta en dos frentes muy precisos: el inventario de los fondos y su digitalización.

Puede parecer un trabajo gris. No lo es.

Detrás de cada caja catalogada hay actas, acuerdos y expedientes que cuentan, línea a línea, cómo ha cambiado la vida de un municipio. Siles defendió con convicción que estas unidades administrativas resultan determinantes para salvaguardar la memoria colectiva.

"Son clave en la preservación de nuestra historia", subrayó la delegada.

Eprinsa, el músculo tecnológico de la provincia

Hubo también espacio para la tecnología, que en este sector ya no es un complemento sino una condición.

Siles puso en valor el respaldo de la Empresa Provincial de Informática, Eprinsa, a la que definió como una herramienta poderosa al servicio de los ayuntamientos. Gracias a ella, la tramitación electrónica forma parte del día a día de los consistorios cordobeses desde 2010.

¿El secreto? Soluciones propias, diseñadas a medida para cada ámbito de trabajo municipal. Más de década y media de experiencia digital que convierte a la provincia en un caso a observar.

Una semana para el sector archivístico

Si el encuentro de hoy tiene algo de declaración de intenciones, la delegada se encargó de rematarla en su despedida. A su juicio, esta reunión técnica sitúa a Córdoba en el centro del mapa archivístico español durante toda la semana.

Y no exageraba.

La antesala del 2.º Congreso Nacional de Archivos

El foro de diputaciones, cabildos y comunidades uniprovinciales funciona, en palabras de Siles, como el preludio perfecto del 2.º Congreso Nacional de Archivos, que también tiene la ciudad como escenario. Dos citas encadenadas, un mismo destino y una sensación compartida: Córdoba ha sabido hacerse un hueco propio en la agenda de un colectivo tan discreto como imprescindible.

"Este encuentro técnico consolida a Córdoba como el punto de encuentro clave para el sector", resumió.

Hay algo casi literario en ver a quienes ordenan el pasado reunidos para pensar el porvenir. Profesionales que, lejos de los focos, deciden qué papeles sobreviven, cómo se describen y de qué manera llegarán a manos de un investigador, de un vecino curioso o de un estudiante dentro de varias generaciones.

Su oficio rara vez ocupa titulares. Esta semana, sin embargo, Córdoba les cede el protagonismo.

Y quizá esa sea la mejor noticia: que una ciudad con tanta historia escrita en sus calles haya decidido rendir homenaje, aunque sea unos días, a quienes impiden que esa historia acabe olvidada en un cajón. Porque un pueblo sin archivo es un pueblo sin memoria. En el Palacio de la Merced, al menos hoy, la memoria ha tenido quien la defienda.