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Superar las adicciones: terapia y familia

Superar una adicción a las drogas, el alcohol o cualquier otra sustancia o circunstancia no es fácil ni depende exclusivamente de la voluntad de quien la sufre: se trata de una enfermedad crónica caracterizada por el consumo compulsivo o inevitable.

Por eso, lidiar con este tipo de enfermos suele ser una realidad difícil de enfrentar tanto para las familias y el entorno como para las propias personas que lo sufren. La ayuda de un centro de desintoxicación barcelona, que apoye tanto al adicto como a sus seres queridos, es una clave indispensable para superar este problema.

Clínicas especializadas como Orbium llevan años siendo la mejor herramienta para encontrar una nueva vida. Gracias a las terapias personalizadas y al trabajo de los profesionales, especializados en distintos tratamientos, son cientos las personas que han aprendido a convivir con el impulso de consumir y han logrado rehacer sus vidas con normalidad.

Estos sanitarios hablan de dos grandes pilares externos al enfermo en su proceso de recuperación: la terapia dirigida y el apoyo incondicional de la familia. Y desde estas dos grandes bases plantean el proceso de trabajo de cada uno de sus pacientes.

La terapia: ayuda profesional

Entender la adicción como enfermedad es lo que permite afrontarla de una manera científica y hace que sea más fácil ponerse en manos de profesionales sanitarios.

Psicólogos, psiquiatras y otro tipo de terapeutas son los especialistas indicados para trabajar con pacientes que se enfrentan al proceso de abandonar las adicciones.

En el caso de las adicciones a sustancias, estas no solo están asociadas a un patrón patológico de conductas: el paciente construye todo un sistema de creencias y motivaciones que justifican el consumo continuado de la cocaína, la marihuana o el alcohol, entre otras.

Por eso, el abordaje de la situación debe ser continuo, progresivo y enfocarse en identificar la raíz o raíces del problema. Para ello, es necesario combinar el seguimiento psicológico individual con otras dinámicas como las terapias de grupo, los ejercicios de reducción de consumo o la obtención de herramientas para elevar el autocontrol.

Los centros de desintoxicación trabajan en ello de manera intensiva, gracias a la posibilidad de mantener al paciente en sus instalaciones. De este modo, el control es continuo y se puede generar el entorno ideal para favorecer la abstinencia.

Poco a poco, y con ayuda de los distintos tratamientos, las personas con adicción se dan cuenta de cómo se incrementa su bienestar físico y mental. En este proceso, el apoyo social del entorno es muy favorable. Y no solo para la recuperación, sino para que esa persona tenga un objetivo claro: la vuelta a su día a día.

La familia: el apoyo emocional

Aunque resulta un proceso duro, los profesionales de los centros de desintoxicación van a solicitar un apoyo activo por parte de amigos y familiares.

Las personas adictas suelen verse aisladas por sus propias actuaciones y sus abusos hacia la gente a las que le importa. Esto se traduce en un alejamiento progresivo, que no hace más que meter al adicto en un bucle emocional negativo.

Para que esto no ocurra, centros como Orbium trabajan con el entorno social del paciente y presta ayuda a padres, hermanos y otras personas cercanas para que estos entiendan la enfermedad, adquieran herramientas y entiendan que su presencia es absolutamente indispensable para la recuperación del adicto.

Con esta doble vía de trabajo, los enfermos obtienen un respaldo suficiente como para ir dando pequeños pasos en el proceso de superar su adicción y retomar, poco a poco, la vida que se merecen. Esta labor es clave para que la enfermedad no se convierta en un pozo sin salida. 

 

 

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