Faltó un suspiro. Solo una penalización en la última carrera del sábado impidió que el Spain SailGP Team cerrara la primera jornada del Emirates Great Britain Sail Grand Prix instalado en una cómoda primera posición. Aun así, la escuadra capitaneada por Diego Botín firmó una tarde memorable en Portsmouth, con un segundo y un primer puesto que dejaron claro, una vez más, por qué el F50 Victoria es hoy uno de los barcos a batir del campeonato.
La cita británica estrenó, además, el nuevo formato de flota dividida anunciado el viernes, un sistema que acompañará a la competición hasta el final de la temporada y que promete añadir tensión e incertidumbre a cada fin de semana. El estreno no pudo ser más vibrante para los aficionados españoles.
Un arranque de menos a más
La primera carrera del fin de semana resumió a la perfección el carácter combativo del equipo. Tras una salida desafortunada que relegó al Victoria a la última plaza, los españoles protagonizaron una remontada de las que ponen en pie al público. Metro a metro, boya a boya, Los Gallos fueron devorando rivales hasta plantarse en la pelea por el liderato con la Canadá de Gilles Scott, que había mandado de principio a fin.
Aquel segundo puesto, arrancado desde el fondo de la flota, valió tanto como una victoria moral. Y sirvió de anticipo de lo que estaba por llegar.
El Victoria remontó desde la última posición, devorando uno a uno a sus rivales hasta rozar el liderato.
El duelo con Canadá: un adelantamiento de infarto
Si la primera manga fue épica, la segunda entró directamente en el álbum de los grandes momentos de la temporada. Con una buena salida, España se midió a Canadá en un mano a mano trepidante. Los norteamericanos mantuvieron a raya a Botín y los suyos durante casi toda la regata, resistiendo cada envite con oficio.
Pero el mar guardaba un desenlace de cine. En el último tramo, Diego Botín decidió que había llegado el momento de atacar. El Victoria escogió la boya contraria a la de Canadá y, poco a poco, comenzó a recortar distancias hasta consumar un adelantamiento de infarto en la última baliza. Primera posición y una ovación que resonó más allá del canal de la Mancha.
El precio del riesgo
En la vela, como en casi todo, la audacia tiene un coste. La tercera y última carrera del día arrancó de nuevo con buen pie para los españoles, situados en cuarta posición y con opciones de sumar un botín importante de cara a la clasificación general.
Sin embargo, al llegar a la segunda boya del campo de regatas, el equipo apostó fuerte y la jugada salió cara: una penalización por no dejar campo de maniobra al equipo brasileño obligó al Victoria a descolgarse hasta el último lugar. A partir de ahí, la remontada resultó imposible. Los Gallos lo intentaron sin descanso, con el mismo hambre de siempre, pero esta vez el cronómetro y la distancia jugaron en su contra y la manga se cerró sin puntos.
Así queda la clasificación
El balance del primer día en Portsmouth deja al Spain SailGP Team en la tercera plaza de su grupo, con nueve puntos. Una cuenta ajustada: uno menos que Canadá y dos menos que Nueva Zelanda, las dos formaciones que hoy ocuparían los puestos de acceso a la gran final.
El nuevo formato de flota dividida no admite relajación. Solo los dos primeros de cada grupo pelearán por el título del Gran Premio, de modo que el equipo español necesitará escalar al menos una posición en las mangas del domingo para seguir soñando con subirse al podio.
Cómo seguir la jornada decisiva
La emoción se traslada ahora al domingo. El desenlace del Gran Premio de Gran Bretaña podrá seguirse a partir de las 17:30, hora peninsular, a través de Deportes por Movistar Plus+ para el público español. Fuera de nuestras fronteras, la retransmisión estará disponible en el canal oficial de SailGP en YouTube.
Portsmouth espera un domingo grande. El Spain SailGP Team ha demostrado que tiene velocidad, carácter y una capacidad de reacción que enamora. Ahora toca transformar ese talento en puntos y volver a colarse en una final que se le ha resistido por muy poco. La afición, entregada, ya afila el grito: mañana, otra vez, ¡vamos Gallos!








