Córdoba vuelve a mirar al cielo. Este martes, 3 de noviembre, el presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, puso sobre la mesa un puente aéreo Madrid-Córdoba como respuesta urgente al aislamiento ferroviario que sufre la provincia desde el accidente de Urda. Lo hizo en la sede de la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO), en una reunión de trabajo con el sector turístico pensada para medir el alcance del golpe y, sobre todo, para empezar a buscar salidas.
Alrededor de la mesa coincidieron el presidente de CECO, Antonio Díaz; el alcalde de la capital, José María Bellido; el delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía, Adolfo Molina, y una amplia representación de empresarios turísticos. Gente que vive, literalmente, de quien llega. Y que forma parte de uno de los motores de la hostelería andaluza, hoy pendiente de unas vías que siguen sin trenes hacia la capital de España.
"Esto no puede ocurrir dos veces en un año"
Fuentes no ocultó el malestar. La provincia ya había encajado meses atrás el impacto del accidente de Adamuz, que dejó herido al turismo cordobés, y ahora la historia se repite casi calcada. "Esto no puede ocurrir dos veces en un año", lamentó ante los presentes.
Antes de hablar de pernoctaciones o de cajas registradoras, quiso poner a las personas en primer plano. Recordó que "lo grave son las víctimas y el drama que supone para esas víctimas". El duelo, sin embargo, no puede convertirse en parálisis. Hay que moverse. Y deprisa, para que las consecuencias económicas de este nuevo corte no se enquisten. Quien quiera repasar las claves del accidente de Urda encontrará en nuestras páginas el contexto completo de lo ocurrido.
Una reputación "por los suelos"
El tono subió cuando la conversación giró hacia la imagen del tren de alta velocidad, durante décadas orgullo nacional y gran aliado de la ciudad califal. Para el presidente provincial, el deterioro ya es evidente y pasa factura al destino. "La imagen reputacional de la provincia de Córdoba y de España con el AVE está por los suelos. Esto es absolutamente inconcebible", afirmó, sin rodeos.
Pocas frases resumen mejor la inquietud de un sector que había hecho del AVE su puerta principal de entrada.
Malas noticias desde Londres
La preocupación, explicó Fuentes, no se agota en la campaña navideña. Mira más lejos. El presidente mantuvo una videoconferencia con el secretario general de Turismo de la Junta de Andalucía, Manuel Alejandro Lara León, que se encontraba en Londres con motivo de la World Travel Market, una de las grandes citas del calendario turístico internacional. Allí ya se analiza cómo puede afectar a las reservas la ruptura de las comunicaciones ferroviarias entre Madrid y Andalucía.
Las sensaciones no invitan al optimismo. "Estamos teniendo ya las primeras noticias de Londres, que son bastante preocupantes", reconoció. El temor apunta a un posible descenso de las reservas en toda Andalucía, tanto en las próximas semanas como a medio plazo.
Duele especialmente por el momento. El turismo cordobés empezaba a levantar cabeza en septiembre, con señales claras de recuperación tras el anterior varapalo. Esta nueva interrupción llega, en palabras del propio Fuentes, como "otro mazazo".
Un puente aéreo y carreteras hacia Sevilla y Málaga
Con ese panorama, la Diputación insiste en su gran apuesta: habilitar "un puente aéreo Madrid-Córdoba" que devuelva a la provincia la conexión perdida y evite que el daño en la actividad turística vaya a más. La idea no es nueva para su promotor, que la defiende con convicción como la vía más directa para recuperar viajeros.
No es la única carta. Fuentes considera oportuno estudiar también un refuerzo de los enlaces por carretera con Sevilla y Málaga, de modo que sus aeropuertos funcionen como puerta de acceso alternativa. El visitante aterrizaría allí y continuaría por tierra hasta Córdoba. Una solución puente, nunca mejor dicho, mientras el tren sigue detenido.
Una campaña para salvar la Navidad
El tercer frente es la promoción. El presidente propuso lanzar una campaña turística que anime a visitar la capital y el conjunto de la provincia durante las próximas fiestas. Patios dormidos bajo el frío de diciembre, calles iluminadas y pueblos con encanto: argumentos no le faltan a Córdoba para seducir. El objetivo, eso sí, es muy concreto: respaldar a los empresarios y amortiguar el impacto económico del corte ferroviario.
Coordinación y voz para los empresarios
Ninguna de estas medidas, subrayó Fuentes, saldrá adelante en solitario. Exigen entendimiento entre administraciones y una colaboración real entre lo público y lo privado, atenta siempre a las necesidades de una actividad que crea empleo y riqueza en todo el territorio.
Por eso pidió que la mesa de trabajo constituida en CECO no se quede en una foto. Quiere resultados, y pronto: medidas "útiles, eficaces y eficientes" que reduzcan las secuelas económicas de la situación. Y dejó clara la hoja de ruta. "Lo primero es escuchar al sector", insistió, convencido de que las respuestas deben nacer de las propuestas de los propios empresarios turísticos.
Córdoba sabe de resiliencia. Ha sobrevivido a siglos de historia y a más de un invierno difícil. Ahora le toca demostrar que, aunque el tren se detenga, el viajero puede seguir encontrando el camino hasta sus plazas, sus patios y su Mezquita. Quizá esta vez llegue por el aire.








