Crédito Al Consumo
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Crédito al consumo se dispara un 12,4%: lo que debes saber

  • Los préstamos a hogares suman 724.251 millones y el consumo vuela pese al repunte del Euríbor al 3,243%

Las familias españolas siguen apostando por financiar sus planes, y lo hacen con más ímpetu del que cabría esperar. El crédito al consumo creció un 12,4% interanual en agosto, según las cifras más recientes del Banco de España, y se consolidó como la modalidad de préstamo más dinámica del momento. En paralelo, el conjunto de la financiación destinada a particulares subió un 5,2%, hasta situarse en 724.251 millones de euros.

El dato llega en plena conversación sobre el bolsillo doméstico y la economía cotidiana de las familias, y retrata a unos hogares que no renuncian a sus proyectos aunque el escenario financiero invite a la prudencia.

Un crecimiento que desafía al Euríbor

Lo llamativo de esta fotografía es el contexto en el que se produce. El Euríbor, el índice de referencia que tantos ciudadanos consultan cada mes con cierta inquietud, ha vuelto a repuntar y cerró septiembre en el 3,243%.

En teoría, un encarecimiento del dinero debería enfriar el apetito por endeudarse. En la práctica, los números cuentan otra historia: la demanda de financiación entre los particulares mantiene una resiliencia notable.

Para entender este fenómeno conviene mirar más allá de la cifra. Detrás de cada préstamo hay una reforma pendiente, un coche que ya no da más de sí, unas vacaciones soñadas o un imprevisto que llama a la puerta sin avisar. Gestionar bien esas decisiones forma parte de la seguridad financiera que hoy buscan muchos hogares.

Más del doble que el conjunto de la financiación

Yogi Thadhani, Country Manager de Prestalo en España, pone el foco precisamente en esa brecha entre ambas tasas de crecimiento. A su juicio, es el dato más revelador de todo el informe.

«Que el crédito al consumo esté creciendo más del doble que el conjunto de la financiación de los hogares demuestra que sigue existiendo una demanda importante para afrontar proyectos personales, grandes compras o gastos extraordinarios», explica el directivo.

La comparación es elocuente. Mientras la financiación total a particulares avanza a un ritmo moderado, el préstamo para el consumo prácticamente lo multiplica por dos y medio. Una diferencia que habla de necesidades concretas y de familias dispuestas a mover ficha.

Un termómetro de la economía doméstica

El responsable de la compañía va un paso más allá en su lectura. Considera que el vigor de este tipo de préstamos «es un indicador de que la financiación continúa desempeñando un papel relevante en la economía doméstica».

Dicho de otro modo, pedir dinero prestado sigue siendo una herramienta habitual para equilibrar las cuentas del hogar, adelantar compras importantes o dar forma a ilusiones que, de otra manera, tendrían que esperar.

Más allá de la cifra: el precio importa

Sin embargo, no todo se resume en cuánto crece el crédito. Desde Prestalo subrayan que la verdadera clave está en las condiciones con las que cada consumidor accede a ese dinero.

En un momento de incertidumbre sobre el rumbo de los tipos de interés, la plataforma advierte de que el desafío no consiste solo en lograr la financiación. «El verdadero reto para el consumidor no es únicamente conseguir financiación, sino encontrar la opción más adecuada para su situación financiera», señalan.

La recomendación es clara y sensata: comparar alternativas y comprender el coste real de cada préstamo. Una tarea que, según la propia firma, será cada vez más importante en los próximos meses.

Comparar antes de firmar

Este consejo cobra especial sentido cuando el Euríbor se mueve al alza. Pequeñas diferencias en el tipo de interés o en las comisiones pueden traducirse, a lo largo de los meses, en cantidades nada despreciables para la economía familiar.

Leer con calma las condiciones, revisar el coste total y valorar distintas ofertas se convierte así en un gesto de responsabilidad. Una pequeña inversión de tiempo que puede ahorrar más de un disgusto.

Lo que está por venir

El horizonte inmediato dependerá de dos fuerzas que se miran de reojo. Por un lado, el empuje de la demanda de los consumidores. Por otro, la política de riesgos que apliquen las entidades financieras al conceder sus préstamos.

Desde Prestalo lo resumen con una mirada atenta al futuro: «Habrá que observar si este ritmo de crecimiento se mantiene a medida que las entidades ajustan sus criterios de concesión».

La compañía no duda, en cambio, de una tendencia que parece asentarse. Según su análisis, el precio y las condiciones de los préstamos volverán a ocupar un lugar protagonista en las decisiones financieras de las familias.

Un consumidor más exigente

Todo apunta a un perfil de cliente cada vez más informado y selectivo. Ya no basta con que la puerta del crédito esté abierta; importa también cuánto cuesta cruzarla y en qué condiciones.

Esa exigencia, lejos de ser un obstáculo, puede convertirse en una aliada para que los hogares tomen decisiones más acertadas y sostenibles en el tiempo.

El crédito al consumo vive, en definitiva, un momento dulce que refleja las ganas de las familias españolas de seguir adelante con sus planes. Pero el verdadero éxito no se medirá solo en cifras de crecimiento, sino en la capacidad de cada hogar para elegir bien. Porque en tiempos de tipos inciertos, la mejor financiación no es la más rápida, sino la que encaja con la vida que uno quiere construir.