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Rosario Troncoso. Ocho Mujeres, Ocho Días.
Rosario Troncoso. Ocho Mujeres, Ocho Días.
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Ocho Mujeres, ocho Días: Rosario Troncoso

  • Profesora, escritora y comunicadora: la mujer que transforma la educación y la literatura desde el mar

Hoy, en esta sección  homenaje a mujeres, gaditanas, sobresalientes y cercanas, muy vivas y muy de ahora, lógicos ejemplos a seguir, entrevistamos a Rosario Troncoso.

Ella es profesora de Lengua y Literatura desde hace más de veinte años, también escribe, publica libros cuando puede y en estos momentos se dedica a la comunicación, otra de sus grandes pasiones.

Es entusiasta, sensible y susceptible, compleja e intensa, y, como ella misma dice: “no voy a cambiar a estar alturas, porque a medida que pasa el tiempo voy confiando en mis posibilidades y en mi valor. Nada me ha sido fácil, en ningún ámbito de mi vida, pero ningún mar en calma hace experta a una marinera. Y mi único deseo es que mi barco sea un lugar confortable para las personas a las que quiero”.

¿Cómo te definirías como mujer? ¿Qué palabras vienen a tu mente cuando piensas en quién eres y en todo lo que haces?

Me definiría como una mujer inquieta y en constante aprendizaje. Intento vivir con coherencia, con sensibilidad hacia lo que me rodea y con un profundo respeto por las palabras. Cuando pienso en quién soy, me vienen a la mente palabras como perseverancia, vocación y ternura.

Soy madre, profesora y escritora, pero sobre todo soy alguien que intenta construir cada día un pequeño espacio de belleza y de sentido a través de la educación y de la literatura. También soy una mujer profundamente vinculada al paisaje que habita. El mar, que siempre está cerca, forma parte de mi manera de mirar el mundo: me recuerda la importancia de la calma, de la escucha y de esa profundidad que a veces también buscamos en las palabras.

Sobre tu lucha como mujer, todas las mujeres enfrentamos retos. ¿Cuál dirías que ha sido el desafío más grande que has tenido que superar en la vida?

Quizá el mayor desafío ha sido aprender a confiar en mi propia voz. Durante mucho tiempo, muchas mujeres hemos sentido que debíamos demostrar el doble o que nuestra palabra tenía menos espacio. Con el tiempo he entendido que cada mujer tiene una mirada única y que compartirla es también una forma de resistencia y de libertad.

La literatura escrita por mujeres me ha enseñado mucho en ese sentido. Leer a autoras que supieron abrir camino te recuerda que nuestras palabras también forman parte de una tradición y de una historia que merece ser contada.

RosarioTroncosoLibro

Tu pasión por enseñar. Como profesora, estás en contacto directo con jóvenes que están formando su visión del mundo. ¿Qué les dices, especialmente a las chicas, para que crean en ellas mismas?

Les digo que su voz importa. Que no deben permitir que nadie les haga sentir pequeñas. La educación es una herramienta poderosa para abrir caminos, y siempre intento transmitirles que el conocimiento y la creatividad pueden convertirse en formas de libertad.

También procuro acercarlas a escritoras que han sabido mirar el mundo con una sensibilidad muy particular. Descubrir esas voces puede ser una forma de reconocerse y de entender que la literatura también es un espacio donde las mujeres han construido pensamiento, emoción y belleza.

Escritora, creadora de historias. ¿Qué significa para ti escribir?

Escribir es una forma de mirar el mundo con más atención, analizar la realidad, y permite aliviar el dolor.  A veces es una necesidad íntima, casi un diálogo con una misma; otras veces es una manera de compartir emociones, preguntas o inquietudes.

Creo que la literatura no cambia el mundo de forma inmediata, pero sí puede cambiar la manera en que lo miramos, y eso ya es mucho.

¿De dónde sacas la inspiración para tus escritos? ¿Hay alguna mujer o experiencia que haya influido especialmente en tus historias?

La inspiración suele estar en la vida cotidiana: en las conversaciones, en los recuerdos, en los paisajes o en las historias que escuchamos de otros. En mi caso, además, hay un lugar muy especial que siempre vuelve a mis textos: el mar. Vivir cerca del mar hace que una aprenda a mirar el tiempo de otra manera, a escuchar los silencios y a entender que todo tiene un ritmo propio, como las mareas. Muchas veces las ideas llegan paseando junto a la orilla, con ese horizonte abierto que invita a pensar y a soñar.

Pero también me inspiran profundamente las lecturas. Hay muchas mujeres que me han acompañado como lectora y que de algún modo dialogan con mi forma de entender la literatura. Pienso en la lucidez narrativa de Carmen Martín Gaite, en la mirada poética y cercana de Carmen Canet o en la intensidad vital y comprometida de Gioconda Belli.

También están voces fundamentales como Rosalía de Castro, cuya sensibilidad sigue emocionándonos; la ternura y la profundidad aparentemente sencilla de Gloria Fuertes; el pensamiento luminoso de María Zambrano; o la intensidad poética de Sylvia Plath.

Como ves, son fuentes de inspiración muy diferentes entre sí, pero todas ellas tienen algo en común: una voz propia, valiente y profundamente humana. De algún modo, cada una de esas lecturas es también una marea que deja huella en la orilla de lo que escribo.

¿Qué significa para ti el Día Internacional de la Mujer? ¿Cómo lo vives?

Es un día de memoria y de reflexión. Un día para recordar a todas las mujeres que lucharon antes que nosotras para abrir caminos y para reconocer que aún quedan muchos pasos por dar. También es una jornada para celebrar la diversidad y la fortaleza de tantas mujeres que sostienen el mundo cada día. Cada día, la rutina de cualquier mujer en el mundo, cuenta, construye, tiene alma y tiene voz.

Si miras hacia atrás, ¿qué consejo le darías a la joven que fuiste hace, pocos, años?

Le diría que confíe más en sí misma y que no tenga miedo de seguir sus intuiciones. A veces dudamos demasiado cuando en realidad el camino se construye caminando.

Y si miras hacia adelante, ¿qué sueños tienes todavía por cumplir?

Para mí, el sueño no es solo llegar a un lugar concreto, sino poder continuar viviendo rodeada de palabras y de personas que compartan esa pasión por la cultura y por la vida. La creatividad, la comunicación, la ilusión. No perder nunca las ganas de seguir.

Si pudieras escribir un mensaje para todas las mujeres del mundo, ¿qué les dirías?

Les diría que no olviden nunca su fuerza ni su capacidad de crear. Que cada una, desde su lugar, puede contribuir a construir un mundo más justo y más humano.

Y también que lean, que escuchen otras voces de mujeres, porque en esa conversación silenciosa entre escritoras, lectoras y generaciones se construye una herencia cultural muy valiosa.

Las mujeres somos los faros que alumbran y guían el mundo.

 

 

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