La brecha digital se ha convertido en uno de los principales desafíos sociales de nuestro tiempo, afectando especialmente a la población mayor. Según el último informe de EmancipaTIC, un alarmante 67% de las personas mayores de 60 años carecen de competencias digitales básicas. Esta carencia no solo limita su independencia, sino que también dificulta el acceso a servicios esenciales y los deja expuestos a los crecientes riesgos de ciberfraude.
Un desafío urgente: la brecha digital en mayores
El avance de la digitalización ha dejado atrás a millones de mayores, quienes encuentran cada vez más barreras para participar plenamente en la sociedad digital. Actualmente, menos de la mitad de los ciudadanos entre 65 y 74 años utiliza internet de manera regular. Esta situación repercute directamente en su capacidad para gestionar trámites bancarios, acceder a servicios sanitarios o interactuar con la administración electrónica, según revela el informe “Mayores frente a la IA: desafíos, oportunidades y derechos” de EmancipaTIC.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) estima que alrededor de seis millones de personas mayores en España no acceden nunca a la red. Así, el acceso a derechos fundamentales se convierte en un laberinto digital, y quienes no pueden adaptarse se ven amenazados por una nueva forma de exclusión. Como advierte José Manuel Azorín, presidente de EmancipaTIC: “Si no acompañamos a quienes se han quedado atrás, estamos ampliando la brecha social con una nueva forma de exclusión”.
Una brecha social que no deja de crecer
La digitalización, lejos de ser inclusiva, ha generado nuevas desigualdades. La falta de habilidades tecnológicas en la tercera edad dificulta la vida cotidiana, desde pedir una cita médica hasta realizar gestiones bancarias o acceder a información relevante. Además, la soledad y el aislamiento se ven agravados por la imposibilidad de comunicarse a través de canales digitales.
Ciberfraudes al alza: los mayores, en el punto de mira
La falta de competencias digitales entre los mayores no solo limita su participación social, sino que los convierte en uno de los blancos preferidos de los ciberdelincuentes. En la última década, las denuncias de ciberestafas han experimentado un crecimiento exponencial del 488,3%, según datos del Ministerio del Interior.
El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) confirma que los mayores son uno de los colectivos más vulnerables ante los fraudes digitales. Su servicio telefónico de ayuda ha atendido en 2025 a más de 140.000 personas afectadas por ciberdelitos, cifra que pone de manifiesto la gravedad de la situación.
Tecnología y derechos: el reto de la autonomía
Los ciberdelincuentes han sofisticado sus métodos gracias a la inteligencia artificial. El uso de herramientas de clonación de voz ha permitido la simulación de llamadas de familiares, desencadenando situaciones de urgencia emocional que llevan a transferencias económicas. José Manuel Azorín destaca la preocupación por este fenómeno, ya que el INCIBE ha detectado un aumento notable de consultas relacionadas con fraudes mediante voces clonadas.
Aula Ciberetic: formación digital con ética
Para revertir este panorama, EmancipaTIC ha impulsado la creación de Aula Ciberetic, una escuela orientada a fortalecer las competencias digitales de las personas mayores y colectivos vulnerables. Esta iniciativa cuenta con el respaldo de entidades como el INCIBE, la Universidad Complutense de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid.
Aula Ciberetic propone un modelo de aprendizaje presencial y permanente, basado en el marco DigComp 3.0, que integra la ética y la responsabilidad digital en cada etapa del proceso formativo. Los talleres, diseñados para grupos reducidos de hasta 15 personas, se estructuran en cuatro sesiones semanales de dos horas cada una, adaptándose a las necesidades y ritmos de los participantes.
Un programa pionero e inclusivo
El enfoque de Aula Ciberetic es innovador: no solo enseña a usar la tecnología, sino que promueve el respeto a los derechos digitales y combate la frustración cotidiana ante el entorno digital. Desde la realización de gestiones públicas hasta el uso seguro del móvil y la prevención de fraudes, el programa ayuda a los mayores a desenvolverse con confianza, reduciendo su vulnerabilidad y promoviendo su autonomía.
La presentación de Aula Ciberetic se celebró en el Centro Cívico Zigia28 y contó con la presencia de representantes institucionales y académicos, subrayando la importancia de una respuesta coordinada ante la exclusión digital de las personas mayores.



