Emergencia total por el incendio en Cerro Muriano
Eran las 16:58 horas de este viernes cuando la alarma se convirtió en emergencia oficial. El incendio en Cerro Muriano, en la barriada periférica situada a las puertas de Córdoba, obligó a activar la maquinaria de protección civil de toda Andalucía y a poner en marcha uno de los operativos más contundentes del verano.
De un camión en llamas a un frente forestal
El origen del fuego tiene nombre y kilómetro exacto. Todo comenzó con el incendio de un camión con remolque cargado de paja que circulaba por la N-432, a la altura del kilómetro 256, en sentido Badajoz. La combustión del vehículo, con un material tan inflamable a bordo, prendió con rapidez la vegetación colindante y transformó un accidente en carretera en un incendio forestal de dimensiones preocupantes.
El calor de julio, la sequedad del monte mediterráneo y la propia orografía hicieron el resto. En apenas unos minutos, la columna de humo era visible desde buena parte del norte de la capital, y el teléfono de emergencias empezó a echar chispas.
Casi un centenar de llamadas al 1-1-2
El centro coordinador de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA 1-1-2) gestionó cerca de un centenar de llamadas de vecinos que alertaban del fuego. La respuesta fue inmediata: se activó al Centro Operativo Provincial del INFOCA, a los bomberos del Consorcio Provincial, a la Guardia Civil, a la Policía Local y a la Unidad Adscrita de la Policía Nacional a la comunidad autónoma.
También se movilizó al GREA, el Grupo de Emergencias de Andalucía, encargado de desplegar sobre el terreno el Puesto de Mando Avanzado (PMA), pieza clave para coordinar el trabajo de todos los intervinientes bajo una misma batuta.
Desalojo preventivo de dos urbanizaciones
La prioridad, como siempre en estos casos, fueron las personas. Ante la evolución del frente, el dispositivo ordenó el desalojo preventivo de las urbanizaciones Villa San Jorge y Mirador de Media Andalucía, dos enclaves residenciales próximos al foco.
A la par, se lanzó un llamamiento a la ciudadanía para que se abstuviera de visitar la zona y siguiera las indicaciones de los servicios de emergencia. Las autoridades insistieron en una serie de medidas de obligado cumplimiento: cerrar puertas y ventanas para evitar la entrada de humo en las viviendas, no acercarse al incendio, no asumir riesgos y permanecer informado únicamente a través de los canales oficiales, como el 1-1-2.
Diez medios aéreos y 70 efectivos contra las llamas
El despliegue por aire y tierra da la medida de la gravedad. En las tareas de extinción intervino una decena de medios aéreos del Plan INFOCA: dos aviones anfibios ligeros, uno ligero, cuatro semipesados, dos de carga en tierra y uno de coordinación.
Sobre el terreno, la batalla la libraron 70 efectivos, cinco autobombas y una unidad médica, un contingente reforzado además por los recursos del Consorcio Provincial de Prevención y Extinción de Incendios, que aportó seis efectivos y dos vehículos nodriza para garantizar el suministro de agua.
Qué significa la situación operativa 1
La decisión de elevar el Plan INFOCA a fase de emergencia, situación operativa 1, correspondió al consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, como director del plan. Este nivel se declara en aquellos incendios que, pudiendo ser controlados con los medios ordinarios de la Junta de Andalucía, se activan por sus dimensiones, por los recursos necesarios para la extinción o porque haya que adoptar medidas de protección para la población. Precisamente lo que ocurrió en Cerro Muriano.
Un enclave sensible y con memoria
Cerro Muriano no es un nombre nuevo en el mapa de las emergencias por fuego. Rodeada de terreno forestal y de dehesa, esta pedanía a caballo entre los términos de Córdoba y Obejo se convierte cada verano en un punto especialmente vulnerable cuando el termómetro se dispara.
En esta ocasión, junto al operativo autonómico trabajaron de forma coordinada el Ayuntamiento de Córdoba y la Diputación provincial, en una labor conjunta orientada a un único fin: controlar el incendio cuanto antes y salvaguardar la seguridad de los vecinos.
Precaución por encima de todo
Mientras las llamas seguían activas, el mensaje de la Agencia de Emergencias de Andalucía se repetía como un mantra: extremar la precaución, seguir las indicaciones de los operativos y, sobre todo, no acercarse a la zona para evitar riesgos innecesarios.
Porque cuando el monte arde a las puertas de una ciudad, la mejor de las noticias es la más sencilla de todas: que las urbanizaciones desalojadas vuelvan pronto a llenarse de vida y que nadie tenga que lamentar más que el susto.













